• » Inicio

La naturaleza del tiempo

San AgustínNaturaleza esquiva, la del tiempo, si atendemos los comentarios de San Agustín, cuando dijo que si le preguntan sobre el tiempo, la noción se le escapa, pero al no pensar en él, sabe ciertamente de qué se trata. Al principio del tiempo es difícil situarlo, más aún su infinitud, justamente porque no termina. Al hombre no le resulta fácil pensar más allá de sí mismo, aún al más longevo, al estar convencido de que todo le atañe, le concierne. El hombre que piensa se implica, y se inserta de algún modo en la totalidad.

Al tiempo se lo puede considerar entonces desde una perspectiva trascendente al hombre, la de la eternidad, que alude a la noción de infinito, y se postula que siempre hubo tiempo. Pero entonces surge un arduo problema, si atendemos la premisa lógica que exige que tenemos que conocer la eternidad para explicarla, pero a esa experiencia, a ese conocimiento del tiempo eterno, que nos falta, los humanos se lo atribuimos a algo, ajeno a nosotros, a un concepto profundo, un principio creador y trascendente, que denominamos Dios.

Este, por definición, es inefable, no se puede llegar a conocer; es quien ha estado desde siempre, en el origen y más allá; es el sustento del tiempo. A los mortales nos remite a un ideal que, para todos los efectos, sólo será comprensible por la fe. Para todo lo demás empleamos la ciencia, la lógica y la filosofía.

Albert EinsteinTemporales, los seres humanos nos posicionamos frente a la eternidad del tiempo, y nuestras indagaciones se despliegan en diversas investigaciones, delatando una ambición por explicar conceptos a través de cálculos y conjeturas comprobables, o al menos lógicamente posibles. El fin es verificar o desmentir las leyes, pacientemente urdidas por la observación. Así es como el concepto del tiempo ha evolucionado, ha sufrido cambios a partir de los griegos, Newton, la entropía, Heidegger, Einstein, la teoría del caos y el problema de las singularidades en la Física cuántica.

AristotelesPara explicar lo inabarcable de la eternidad, los griegos de la Antigüedad lo concebían a través de la recurrencia, como una vasta rueda temporal girando sobre sí misma en perpetua repetición. Platón lo define como apariencia de lo cambiante, "imagen móvil de lo eterno", y lo efímero de los eventos están en antagonismo con la permanencia del mundo espiritual de las Ideas, donde nada cambia. Aristóteles, por su lado, precisa de la intervención del hombre, sin el cual el movimiento de un estado anterior a otro no es posible, necesario para percibir el paso del pasado al presente, y de allí al futuro.

Esta idea introduce un nuevo plano, que puede desorientar nuestra pregunta al obligar a tomar al tiempo por su doble, es decir, por su medición. Los diccionarios dicen: "es la magnitud que mide la duración de acontecimientos o sistemas, cuando éstos aparentaban un estado X, y el instante en el que X registra una variación, perceptible para un observador". Quitando la suposición de que es algo para alguien, encontramos términos de fallida precisión (¿cuánto dura un instante?), o bien argumentos recursivos, (¿qué es la duración, sino el propio tiempo?). Pero el argumento se impone, resulta necesario: "es la magnitud que permite ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un pasado, un presente y un futuro, y da lugar al principio de causalidad, uno de los axiomas del método científico".

La afirmación sobre la causalidad es muy poderosa, y comporta enormes consecuencias, apunta directamente a la idea de orientación, de dirección irreversible de los acontecimientos, demostrada por Prigogine en su Teoría del Caos y llamada "la flecha del tiempo".

Sistema de posicionamiento GPSRetornando a la definición, ¿es el tiempo, entonces, una magnitud? ¿Está el tiempo contenido en la hora, en el día o el minuto? En Física se piensa al tiempo como una dimensión, una entre cuatro, distinta de las otras porque no se concibe como espacial. Es parte de un sistema de referencias, posicional, como un GPS, para situar las coordenadas, los planos de las paredes, digamos, por las que transcurrimos en la vida. A cada instante, cual un imaginario punto, casi imposible de apresar, le llamamos ahora, y colocamos también, en relación con él, un antes y un después.

A esta línea de eventos, secuencial, le tenemos que otorgar estatuto de arbitraria, no le podemos permitir más entidad que a la línea geométrica, la que vista de cerca, vemos revelar su verdadera condición: no es más que una aglomeración de puntos, ordenados, casualmente, en ese orden azaroso, donde entra en juego otro factor, el de la probabilidad. Porque es probable que las cosas ocurran en secuencia, (¿deberíamos decir en con-secuencia?), y porque esta alineación conviene al observador por su método, por su convincente repetición, es que aceptamos que sucede, y el tiempo, ese ente casi imperceptible, de actor secundario pasa a convertirse en director.

Una digresión, con uno de los poemas de T.S. Eliot, comprendido en los Cuatro Cuartetos, al principio de Burnt Norton:

El tiempo presente y el tiempo pasado
están ambos tal vez presentes en el tiempo futuro,
y el tiempo futuro contenido en el tiempo pasado.
Si todo el tiempo es eternamente presente
todo el tiempo es irredimible.
Time present and time past
Are both perhaps present in time future,
And time future contained in time past.
If all time is eternally present
All time is unredeemable.

Percibimos en su voz profunda y evocativa otra manera de pensar el extenso continente temporal. No sólo el primer párrafo, todo el poema es una profunda meditación sobre lo efímero de la existencia, su fragilidad, la inconsistencia humana y su posible significación.

Dejemos aquí por el momento, quedan frescas en el tintero otras nociones que sobre el tiempo han desarrollado pensadores como Newton, Heidegger, Einstein, cada uno influyendo sobre la mentalidad de su época. Como aperitivo a la 2ª parte de este tema de Portada, recordamos aquí la sugerente sentencia de Wittgenstein en el Tractacus Lógico-Philosophicus:

"La solución para el enigma de la vida en el espacio y en el tiempo está fuera del espacio y el tiempo".

Para ir pensando...