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La Enciclopedia

Imagen de la portada de la Encyclopedie

El término Enciclopedia procede el griego en kyklos paideia (los primeros dos términos significan en conjunto 'circular' o 'general', mientras el segundo vale por 'disciplina' o 'educación') y alude al conjunto de conocimientos que posee una persona culta.

Aunque hay documentaciones tempranas del término, como las Encyclopediae seu orbis disciplinarum tam sacrarum quam profanarum epistemon (1559), su uso sólo se hizo común en el siglo XVIII tras la así titulada Enzyklopädie de Johan Heinrich Alsted (1630). No obstante, a pesar de que no reciban esta denominación, hay numerosas obras que consideramos enciclopédicas desde la Antigüedad clásica, como las de Varrón (con sus Rerum Humanarum et Divinarum Antiquitates) o Plinio (celebrado autor de la Historia Naturalis), si bien, el término fue desconocido por los escritores de la Antigüedad.

Otras iniciativas, incluso más antiguas, responden a la misma inquietud del hombre de intentar compilar todo el saber. En este sentido cabe destacar la gran labor de la biblioteca de Alejandría, sin duda, la máxima expresión de la cultura helenística, tanto por el marco cultural en el que nació como por las empresas que allí se acometieron, lamentablemente perdidas.

El método de compilación de una enciclopedia es de carácter sintético dentro de las diversas parcelas del saber; estas parcelas aparecen ordenadas de acuerdo con unos determinados principios taxonómicos, a su vez marcados por las diferentes ciencias. Aunque el fenómeno de las enciclopedias no es exclusivo de Occidente, es en la cultura europea donde con mayor fuerza se desarrolla, al disponer el conjunto de la información de acuerdo con el patrón del trivium (Retórica, Gramática y Dialéctica) y el quadrivium (Aritmética, Geometría, Música y Astronomía) medievales; éstas son las llamadas Siete Artes Liberales y aparecen dibujadas claramente en el siglo V en De Nuptiis Mercurii et Philologiae de Martianus Capella.

Imagen del Liber de proprietatibus rerumEsta taxonomía pasó de la Antigüedad a la Edad Media con las Etimologías u Orígenes (Originum seu Etymologiarum libri) de San Isidoro, (siglo VII) y será comúnmente aceptada por los enciclopedistas del siglo XIII, que es la época dorada para este tipo de literatura, con la obra de Vincent de Beauvais titulada Speculum maius, al frente de todas las demás (el Speculum cuenta con tres partes de su autor, Historiale, Naturale y Doctrinale, y una más apócrifa, de comienzos del siglo XIV, titulada Speculum Morale); a la altura de este autor, sólo cabe poner a un contemporáneo, Bartolomé el Inglés (a menudo llamado por su nombre latino Bartholomaeus Anglicus), por medio de su exitoso Liber de proprietatibus rerum, obra traducida a las principales lenguas de cultura europeas entre los siglos XIII y XV.

La divulgación del saber que se produjo con el Renacimiento resultó un caldo de cultivo excelente para la aparición de compendios, sumas y demás libros de carácter enciclopédico que en su mayoría ya se habían apartado claramente del esquema de las siete artes liberales; al mismo tiempo, por esa época la imprenta recuperó los principales títulos enciclopédicos y, muy en particular, las obras de San Isidoro, Vincent de Beauvais y, sobre todo, Plinio, que se convirtió en una de las lecturas predilectas en las aulas universitarias. En 1608 todavía vio la luz la última gran enciclopedia latina, la Encyclopaedia septem tomis distincta de Johann Heinrich Alsted de ahí en adelante aparecerían obras vernáculas como el Grand Dictionnaire Historique (1643-1680) de Moréri, el Dictionnaire des Arts et des Sciences (1694) de Thomas Corneille y el Dictionnaire historique et critique (1697) de Pierre Bayle. Entre los varios hitos del siglo XVIII, destaca la Cyclopaedia, or an Universal Dictionary of Arts and Sciences (1728) de Ephraim Chambers, sobre la que nacería la Encyclopédie française.

No obstante, la enciclopedia se transformó en algo distinto desde que apareciera la obra así titulada en París, entre 1751 y 1776, gracias a la labor de D'Alembert y Diderot. Hoy, vemos en la Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers (también llamada Encyclopédie française) un verdadero monumento del saber científico de su época, que despertó un gran entusiasmo, no pocas suspicacias y controversias y, en definitiva, preparó las ideas de la Revolución Francesa.

El conjunto de la Encyclopédie está formado por una monumental serie de diecisiete volúmenes de texto, a los que hay que añadir los tomos que recogen los grabados; como tal, la Encyclopédie representa la quintaesencia de la cultura ilustrada, el opus magnum de la Ilustración. Desde el propio siglo XVIII, hubo numerosas imitaciones de la Encyclopédie en toda Europa y, de una u otra forma, cualquiera de las enciclopedias publicadas hasta hoy quedan en deuda con esa deslumbrante empresa. Al mismo tiempo que ésta vieron la luz los diez tomos de la primera Encyclopaedia Britannica, obra en evolución permanente y que ha llegado a nuestros días con un excelente estado de salud.

El positivismo y la erudición decimonónicos dieron vida a un sinfín de obras enciclopédicas, universales o especializadas sobre las más diversas materias. Las grandes enciclopedias que, tras los modelos francés y británico, aparecieron en Europa entre esa centuria y la siguiente fueron la Allgemeine Encyclopädie der Wissenschaften und Künste (nacida en 1818, cuenta con 167 volúmenes), la Bolshaya Sovietskaya Entsiklopedia (1928-1947, con 65 volúmenes), la Encyclopedia Italiana (1929-1939, con 30 volúmenes) y la gran Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana de Espasa-Calpe (1905-1930, con 70 volúmenes que han ido aumentando por medio de suplementos).

Caja de la Enciclopedia Universal Micronet 2011En la década de los ochenta del pasado siglo se produjo un nuevo impulso enciclopédico de la mano del recién nacido formato digital, el CD-Rom. La aparición de un nuevo soporte de almacenamiento masivo de información que, además, permite que pueda ser procesada o reproducida por un ordenador, se convirtió en un buen aliado del saber humano. Las grandes enciclopedias en papel se publicaron en CD-Rom, primero, y en DVD, después; pero también surgieron nuevos proyectos entre los que, sin duda, destacó el proyecto multimedia más grande de la historia en el mundo hispanohablante: la Enciclopedia Universal de Micronet.

En el año 1995, Micronet apostó en solitario por un proyecto enciclopédico de rigor en el que participaron más de 600 especialistas españoles e hispanoamericanos, además de un equipo editorial y técnico enormemente ilusionado que afrontó el proyecto con honestidad e inquietudes culturales más que comerciales.

Logotipo de Enciclonet.comAhora, tras recibir infinidad de galardones y reconocimientos, Enciclonet, sigue apostando por la información veraz, contrastada y de autoridad de nuestra Enciclopedia, porque el legado de futuras generaciones debe soportarse en la metodología y la experiencia científica.